Aaron Thomas

Aaron Thomas

Aaron ha pasado mucho tiempo sentado tranquilamente en ese rincón donde Elvis Costello oye voces y Tom Waits recoge herrumbre para su tiovivo. Ha visto las huellas en la hierba: los Beatles estuvieron ahí, sí, pero también los Buckley (Tim y Jeff), Dylan, Bowie, Jacques Brel, Camille, Radiohead o Wilco. Aaron acaba de regresar de ese lado del espejo y lo que de allí recuerda nos lo regala en forma de disco, ayudado por el infalible instinto de Julio de la Rosa como productor, la batería de Jorge Fuertes (doss, Pleasure Fuckers, nudozurdo etc..), el contrabajo de Javier Díez-Ena (Dead Capo, Insecto, Ainara Legardon etc..) y los coros de Rebecca Lander (The Knot, Roman Lieske, Alek Stark, etc.).Lo que para otros grupos significa el hit para Aaron es una canción más de su repertorio. Él no imposta, no pretende revolucionar nada, sencillamente hace lo que mejor sabe hacer y lo que hace mejor que nadie (o casi): simplemente canciones; fieras o reposadas, pero siempre redondas y sugerentes.Aaron Thomas nació en Hobart en la isla de Tasmania (Australia) en 1976. Su vida es rica en anécdotas, destinos y situaciones, más propias de un personaje de película. Tuvo un precoz contacto con la música (dicen que a los 9 años ya cantaba más que decentemente) primero por su padre, guitarrista de amplias miras con varios discos editados y más tarde gracias a su padrastro, nada menos que Lonnie Lee (superestrella australiana que obtuvo varios números 1 en las listas de ventas), de él aprendió los rudimentos del rockabilly, la profesionalidad en escena y un principio básico que tiene grabado a fuego y que no todo el mundo cumple: no desafinar cuando se canta para un público. En su niñez y pre-adolescencia llegó a ser bailarín profesional de rockabilly, adoptando una estética “greaser” que no ocultaba ni para ir al colegio, aunque poco a poco la fue abandonando al abrir sus poros a múltiples influencias musicales, una inquietud compartida con su hermano Clayton (contrabajista volcado en la improvisación, actualmente residente en Berlin y con numerosos proyectos. Algunos de ellos junto a Peter Brötzmann y Andy Moor de The Ex). A los 16 años en mitad de una adolescencia empapada de blues y funk, Aaron se compra una guitarra con la intención de componer e interpretar sus propios temas. A los 18 años vive momentos de confusión y decide buscar un lugar de residencia lo más opuesto posible a Australia; se muda a Ucrania, donde se gana la vida como boxeador aficionado durante dieciocho duros meses. De allí salió con cien kilos de músculo y más ganas que nunca de consagrarse a la música. Tras vivir una temporada en Los Ángeles Aaron acaba recalando en Madrid. Durante los últimos 9 años Aaron ha recorrido bares y salas por toda Australia, California y España, dotando a su talento natural de un rodaje y una seguridad escénica inusuales en alguien que edita su primer disco. Y el sedimento artístico de tan azarosa vida no es otro que ese puñado de canciones orgánicas y sinceras que forman "Follow The Elephants".